sábado, 16 de julio de 2016

Las dos Fridas #SuperNovias

A 62 años del fallecimiento de Frida Kahlo, 
hacemos esta interpretación de la dos Fridas, 
a manera de homenaje.

Dos Fridas #SuperNovias



lunes, 4 de julio de 2016

La rebeldía del amor

Lesbianas y homosexuales hemos tenido que resistirnos ante una sociedad que sigue negando nuestra existencia. Amar a alguien no se justifica como razón de desigualdad, aún cuando la inercia cultural sostenga que las diferencias otorgan calificaciones para pertenecer a la hegemonía. Nada más fuerte que el amor para diluir fronteras y vivir con dignidad.

Dicen que las costumbres hacen derechos y coincido con esa descripción, sin embargo, ni todas las costumbres son lícitas y respetuosas, ni los derechos pactan la perpetuidad social. Lo que un día se aceptó como pacto en una sociedad, puede representar una violación a las libertades y la igualdad de otro grupo, ergo, habrá que cambiarlo. La definición que hiciera Benito Juárez del matrimonio civil, hoy no podría ser sostenida en sus mismos términos, las sociedades cambian y con ello los argumentos.

Desde el 21 de diciembre de 2009 el matrimonio civil dejó de ser el privilegio entre hombre y mujer, garantizando un derecho a dos personas de igual o distinto sexo. Esta es la primera certeza hacia la igualdad, reconociendo que más allá de las diferencias, todas las personas gozarán de los mismos derechos. Los avances en derechos humanos no hacen retroceder a nadie, por el contrario, podemos valorar sus bondades en la medida que no aplasta a nadie, ni pretenden someterle a una realidad impuesta. A toda la sociedad nos beneficia reconocer realidades negadas y facilitar el cambio social.

Más allá de la simpleza en la explicación, seis años después de iniciados los cambios en México y tras un año de que la Suprema Corte emitiera la Jurisprudencia que define Constitucional al Matrimonio Igualitario, permanecen las omisiones y resistencias de los gobiernos. Ante esa inexplicable realidad de tener personas con derechos y personas sin derechos, con base en su preferencia sexual, continuamos en la rebeldía de vivir con dignidad. Hemos tenido que aprender a sublevarnos ante poderes fácticos, las buenas costumbres y la doble moral, siendo sus administradores quienes cobran renta ante la desigualdad.

Sostenidos sobre sus prejuicios, han comenzado una campaña para polarizar a la sociedad entre “buenos y malos”. Esta cruzada de las buenas conciencias, es en realidad un discurso de odio que a nadie hace bien. Insisten en enseñar a sus hijas e hijos a tener miedo, a odiarnos. Les han usado como lienzos publicitario para exigir el derecho a tener una mamá y un papá, frente a lo que pregunto, las mujeres que son mamás solas (por decisión, por que el hombre no se responsabilizó, por divorcio, por muerte…) ¿son un peligro para sus hijas e hijos? ¿se los van a quitar para asignarlos a una pareja idónea como la que promueven? ¿qué buscan obtener?

Han rebasado los límites de la libertad de expresión, pues si bien las asociaciones religiosas podrían no coincidir con nuestros estilos de vida, hacer brincar la cerca de su rebaño para perseguirnos y sostener derechos disminuidos y diferenciados, comprueba el llamado al linchamiento social. Obispos, Cardenales y asociaciones de familias pretenden hacerse pasar por víctimas de la censura o dicho desde sus propias alegorías, como mártires de la libertad de expresión. El suyo, es discurso de odio pues son llamados dirigidos en contra de personas lesbianas y homosexuales, a partir de justificar la desigualdad entre los derechos (sin que expliquen su afectación). A este primer elemento le suman sus opiniones humillantes y violentas, basadas en la ignorancia pero con un profundo eco a partir de los códigos culturales que compartimos, anclados en prejuicios y dejando ver que de los grupos conservadores depende que no avancen los derechos y con ello el mal. Todo esto tiene una clara intencionalidad, no es emitir una opinión, sino imponer su criterio, al costo que sea.

En Morelos constatamos como el clero presionó en los Municipios para que sus regidores votaran en contra de la Constitución Mexicana y sus principios. Jorge Dada de Movimiento Ciudadano, Laura Herman Muzquis del Partido Verde, Grethel Strebel del Partido Encuentro Social, Modesta Ruiz del PAN, fueron sus principales operarios, en contra de su responsabilidad de garantizar los derechos humanos. Librando la descalificación y la violencia, ganó la sociedad, ¡nadie sin derechos!

No nos van a detener. Pusimos una queja ante la Secretaría de Gobernación para que sancionen a las Asociaciones Religiosas y sus representantes que han violado la ley con estos hechos, pero sobre todo, para detenga la violencia hacia nuestras familias. No vamos a permitir que sigan dividiendo a nuestra sociedad, somos parte de ella, una parte valiosa. Queremos los mismos derechos que nuestra Constitución Política le reconoce a cualquier persona mexicana, pues eso somos, sin privilegios ni ventanillas especiales.


Ni clósets ni vitrinas, derechos iguales para frenar la violencia y vivir con dignidad.

Lol Kin Castañeda Badillo
Defensora de derechos humanos
@lolkincast

Este texto fue publicado en Mexican Times
el 29 de junio de 2016
http://themexicantimes.mx/la-rebeldia-del-amor/