miércoles, 9 de febrero de 2011

Reconoce Inmujeres DF logro de Lol Kin Castañeda y Judith Vázquez como derechohabientes del IMSS

Pronunciamiento No. 03



Reconoce Inmujeres DF logro de Lol Kin Castañeda y Judith Vázquez como derechohabientes del IMSS



Ciudad de México, 14 de enero de 2011



El Instituto de las Mujeres de la Ciudad de México celebra el logro por el reconocimiento de los derechos laborales y de salud de Lol Kin Castañeda y Judith Vázquez –una de las primeras parejas del mismo sexo en contraer matrimonio en el Distrito Federal- al ser registradas como derechohabientes en el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).



El Inmujeres DF manifiesta su beneplácito por la noticia, un logro que refuerza el ejercicio del derecho a la libertad, a la salud, a la libre preferencia sexual, a la salud, a la no discriminación y a los derechos laborales; y que marca un precedente favorable para que las parejas del mismo sexo gocen sin limitación ni perjuicio de todos sus derechos, como debe ser en una sociedad democrática, justa y libertaria.



Luego de nueve meses de lucha, Lol Kin Castañeda Badillo se convirtió en la primera mujer en registrar a su esposa en el IMSS, al recurrir a la figura jurídica del amparo para acceder con su familia a los servicios de seguridad social. Este hecho es -sin duda- un precedente importante en el avance de los derechos de las mujeres en nuestro país; confiamos en que este emblemático caso sea inspiración para que las mujeres y los hombres no desistan en su lucha por la exigibilidad de sus derechos.



Tras la validez constitucional que otorgó la Suprema Corte de Justicia de la Nación al matrimonio entre parejas de mismo sexo, es claro que las instituciones públicas deben respetar, acatar, favorecer y promover el ejercicio de los derechos de todas las personas sin distinción alguna.



En este sentido, es necesario que los órganos legislativos realicen la armonización jurídica correspondiente para garantizar los mismos derechos para todas las personas, sin discriminación por preferencia sexual, género o condición social.



Manifestamos, una vez más, que el cuerpo de las personas no puede seguir siendo terreno de disputa de pensamientos controladores, mucho menos podemos aceptar que dichos pensamientos se instauren en las instituciones públicas ni en los procedimientos administrativos. Urge trabajar en la construcción de una nueva cultura, de respeto a las diferencias, sobre la base de la tolerancia y la diversidad que tanto nos enriquece.



Refrendamos, una vez más, nuestro compromiso por trabajar en la construcción de una sociedad justa, igualitaria, tolerante y respetuosa de la diversidad.