martes, 28 de julio de 2015

Conservadores vulneran derechos humanos



Recientemente algunos grupos conservadores en Jalisco y otros Estados de la República Mexicana han convocado a la sociedad civil a manifestarse en contra de la inminente garantía de Matrimonio Igualitario, dado que la Suprema Corte de Justicia de la Nación determinó que es inconstitucional restringir dicha figura jurídica solo para un hombre con una mujer, además de que no puede estar condicionada a la reproducción. El derecho a la igualdad está ganado pero aún no garantizado.


Estas expresiones promueven los prejuicios, la violencia y la desigualdad, sin tomar en cuenta que reconocer a todas las familias beneficia a toda la sociedad. Se habla de las y los niños como algo imaginario, cuando en los hechos ya hay familias lesbomaternales y homoparentales que ven limitados sus derechos y vulnerada su dignidad. Esas niñas y niños deben gozar junto con sus mamás y papás, de todos los derechos. Proponer medidas discriminatorias como una forma de evitar la discriminación es sin duda, un modelo fallido. Ampliar todos los derechos para todas las personas no puede sujetarse a condicionamientos o consultas.


¡Tú puedes hacer la diferencia, súmate!

Conservadores vulneran derechos humanos



Recientemente algunos grupos conservadores en Jalisco y otros Estados de la República Mexicana han convocado a la sociedad civil a manifestarse en contra de la inminente garantía de Matrimonio Igualitario, dado que la Suprema Corte de Justicia de la Nación determinó que es inconstitucional restringir dicha figura jurídica solo para un hombre con una mujer, además de que no puede estar condicionada a la reproducción. El derecho a la igualdad está ganado pero aún no garantizado.


Estas expresiones promueven los prejuicios, la violencia y la desigualdad, sin tomar en cuenta que reconocer a todas las familias beneficia a toda la sociedad. Se habla de las y los niños como algo imaginario, cuando en los hechos ya hay familias lesbomaternales y homoparentales que ven limitados sus derechos y vulnerada su dignidad. Esas niñas y niños deben gozar junto con sus mamás y papás, de todos los derechos. Proponer medidas discriminatorias como una forma de evitar la discriminación es sin duda, un modelo fallido. Ampliar todos los derechos para todas las personas no puede sujetarse a condicionamientos o consultas.


¡Tú puedes hacer la diferencia, súmate!

Matrimonio civil igualitario: un derecho llave



Matrimonio civil igualitario: un derecho llave

Prejuicios van, argumentos vienen…

En México los derechos humanos (DDHH) son garantizados por la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos (CPEUM), deben reflejarse en todas la leyes, programas, códigos, normas y políticas públicas que se implementen, sin promover distinciones. En los hechos, las diferencias de sexo, género, edad, identidad, color de piel, preferencia sexual y tantas más, son la justificación de la desigualdad que nuestra sociedad atesora en sus códigos de discriminación, imaginándolos parte de la “naturalidad” con la que debemos relacionarnos.

Hay quienes reclaman con fuerza: “que todas las opiniones son válidas” y coincido si estas son vertidas en una cantina, pero de ninguna forma, si están vinculadas al reconocimiento de los DDHH; el respeto no puede condicionarse, “te respeto pero estudia otra cosa, no te vistas así, no demuestres tus afectos, no…”; o respetas o no.

Voces conservadoras decían: “por qué insisten en hacer eso que ya ni los heterosexuales quieren…”. La distinción en ese comentario supremacista y su pretensión de decidir sobre la gente, sus libertades y derechos, es que haya una persona que quiera casarse y no pueda por estar limitado el derecho.

Pese a todos los prejuicios que prevalecen en nuestro país respecto del matrimonio civil igualitario (MCI), es muy clara la CPEUM al señalar que TODAS las personas  deben gozar de los mismos derechos, con los mismos nombres. La Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) ha ratificado la Constitucionalidad del MCI por ser un tema de garantías a los DDHH, de respeto a la dignidad, que promueve la igualdad y desarticula la discriminación reconociendo a todas las estructuras familiares con igualdad de derechos. Recientemente emitió la jurisprudencia 43/2015 que declara que el MCI no puede tener la condicionante de reproducción (respetando los derechos sexuales y derechos reproductivos) y que ese contrato civil no puede ser exclusivo entre un hombre con una mujer. Esto no significa que el MCI se legalizara en México, pero si ofrece criterios legales que evidencian que la discriminación y la desigualdad hacia parejas del mismo sexo, es legitimada por gobiernos irresponsables y sus legislaturas y ante ello, garantiza el derecho mediante amparo para quien pueda costear su aspiración a la justicia.

La discusión del MCI no tiene argumentos en contra, solo descalificaciones para justificar “quién lo tiene garantizado y para qué”. Hablamos de una figura jurídica entre pares, que no daña a terceras personas. Más allá de su valor simbólico, del amor, del tiempo de la relación o de las razones que tengan, lo que destaca es que el MCI es un derecho llave. Con este, dos personas son reconocidas como familia; pueden compartir seguridad social; pueden tutelarse; pueden tener hijas(os) y gozar de derechos plenos; incluso pueden sujetarse en pareja a un proceso para adoptar; los bienes que tengan deben ser sucedidos a quien enviude; tienen el derecho a vivir sin violencia por parte de la pareja; y por supuesto, al divorcio con una división de bienes equitativa, es decir todos los derechos que contempla y que podrán ser usados de acuerdo a cada pareja.

Quienes atentan contra nuestra inteligencia pretenden hacernos pensar que si dos personas por decisión personal deciden casarse, eso ocasionaría un colapso en la sociedad. Por el contrario, ha quedado claro a más de cinco años de que el MCI entrara en vigor en la Ciudad de México, la sociedad es más respetuosa no porque ya no haya prejuicios, sino por que hay leyes claras que promueven la igualdad.

Lesbianas y homosexuales anhelamos lo que cualquier persona: ser feliz, tener un trabajo, amar, desarrollarse plenamente, gozar de salud… nada extraordinario. Son muchos los beneficios del respeto en una sociedad, destaco la libertad.

Nada ha sido suficiente para homologar las leyes en México y construir con ellas una sociedad justa. Seguimos escuchando pretextos, mitos, prejuicios sosteniendo la idea de que las diferencias entre las personas deben garantizar la desigualdad. El poder legislativo en los Estados no tiene nada que discutir, la SCJN deja ver que aún cuando pretendan ignorar el tema o sugerir debates, los códigos civiles que niegan el MCI están aplastando a las personas. La sociedad civil busca la forma de defenderse de su propio gobierno y lo vamos a lograr. Quienes gobiernan, quienes legislan sin cumplir su encargo de representar serán recordadas por no cumplir con la CPEUM.

Parafraseando a Pierre Bourdier, la violencia simbólica son códigos culturales por medio de los cuales se “explica” a la violencia como “la consecuencia de los actos de quien la vive”. Renunciemos a la violencia y a la desigualdad. Usemos este derecho llave como pretexto para dialogar con nuestros prejuicios y respetar a todas las personas sin condicionarlas. Si el Presidente Enrique Peña Nieto hace un llamado concreto a garantizar MCI en todo el país, si los gobiernos estatales interpretan las leyes constitucionalmente y sin vulnerar a las personas, entonces habremos fortalecido la democracia y facilitado nuevas reglas sociales con principios de igualdad. Sirva el trabajo conjunto entre sociedad civil, entes públicos y medios de comunicación para edificar un mejor México en donde nadie quede sin derechos.

Lol Kin Castañeda Badillo
Defensora de derechos humanos
@lolkincast

lolkincast@gmail.com



Este texto se publicó en
Suplemento Todas número 89, 27 de julio, 2015
Grupo Milenio e Instituto Nacional de la Mujeres
http://inmujeres.gob.mx/index.php/sala-de-prensa/suplemento-todas

miércoles, 17 de junio de 2015

La SCJN y el matrimonio civil igualitario

México DF, 16 de junio 2015 

La Suprema Corte de Justicia y el matrimonio civil igualitario 
¿Quién puede casarse? 

¿Quién se quiere casar? Esta pregunta conservadora nada tiene que ver con el ejercicio de derechos. ¿Quién se puede casar? Es una reflexión promovida y argumentada por el movimiento social LGBT para lograr la igualdad ante la ley, sin importar quien quiera ejercerlo o bajo qué razón. 

La Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) emitió la resolución 43/2015 dejando claro que cualquier código civil que defina al matrimonio con fines de procreación y/o exclusivamente para una mujer con un hombre, es inconstitucional. Esa jurisprudencia ofrece al ámbito judicial criterios que ya han sido sancionados a partir de 2010 con el análisis de Constitucionalidad 2/2010, seguido del Amparo de Revisión 457 y 581/2012 y los cuales han sido ignorados como criterios pro derechos humanos para modificar los códigos civiles en cada Estado de la República Mexicana. 

La reforma Constitucional de 2011 en materia de derechos humanos incorpora Tratados y Convenciones garantizando que con el control de convencionalidad y la interpretación conforme será expedito el reconocimiento de todos los derechos a todas las personas en condiciones de igualdad. Todas las personas con los mismos derechos. 

El clamor popular arrancó la celebración con esta jurisprudencia como si fuera un decreto: hemos alcanzado la igualdad… Lejos estamos de esa certeza. En lo inmediato ninguna pareja del mismo sexo podrá acceder al matrimonio civil por la vía simple, es decir, reuniendo requisitos y acudiendo ante la instancia encargada para concretar el derecho. Lamentablemente la dignidad de lesbianas y homosexuales continua sin ser reconocida en condiciones de igualdad a pesar de contar con una Constitución Política Mexicana (CPEUM) que garantiza el respeto a los derechos humanos. 

El 21 de diciembre de 2009 en la Ciudad de México sentamos un precedente sin parangón: quitamos las definiciones que ubicaban al matrimonio civil con fines de procreación y dejamos claro que es “entre dos personas”. Adicionalmente el concubinato fue también redefinido con claves de igualdad, aunque sin resistencias conservadoras. 

Derivado de este hecho la ciudad de México llegaría a la historia como la primera ciudad en América Latina que reconoce y garantiza el matrimonio civil igualitario. Parejas de todo México (y de otros países) pudieron venir a casarse y volver a su residencia a gozar de los derechos contemplados en este “derecho llave”

Después vinieron los amparos que exhibían las vejaciones de gobiernos que imponían a su ciudadanía, forzando a que personas lesbianas y homosexuales tuviera que pagar para judicializar su aspiración de respeto y la igualdad. 

Ni las resoluciones judiciales ni la exigencia de garantías Constitucionales lograron hacer de lado el conservadurismo que reservaba “el matrimonio civil” como una figura natural, para procrear y exclusivo entre hombre con mujer. Cada gobernador hizo de la desigualdad un “bien público” imponiendo su moral, su religión, sus prejuicios por encima de la CPEUM y de los derechos humanos. No hay ninguna sanción por parte de la Función Pública ante tal situación. 

El primer “representante de la ciudadanía” en faltar al cumplimiento de las leyes que debía proteger fue Gabino Cué Monteagudo desde el gobierno de Oaxaca. Ahí la SCJN determinó que el artículo 143 del código civil es inconstitucional y discriminatorio; hasta la fecha no hay modificaciones legislativas que subsanen tal desigualdad. Seré más específica, las leyes no tendrían que esperar un cambio legislativo y si una interpretación conforme, que garantice el máximo grado de bienestar a todas las personas. 

Mención aparte la merecen las vergonzosas acciones en Colima que ignorando las razones por las que de manera simple se realizaron los matrimonios entre parejas del mismo sexo, decidieron legislar la desigualdad con una figura desigualatoria como es “enlace conyugal”. Jalisco no pudo resistir quitar la exclusión y cambió la posibilidad del matrimonio igualitario por “sociedad de convivencia”. Campeche de último momento pretendió hacer creer que “sociedad de convivencia” sería un avance y dejó claro que las diferencias entre las personas existen y que su gobierno las cualifica de manera desigual. 

Ejemplos de respeto, democracia y compromiso con la igualdad solo en tres entidades federativas en México, dando la primer muestra el Distrito Federal. Luego Quintana Roo puso en práctica el más alto estándar de respeto a los derechos humanos al garantizar el acceso al matrimonio civil igualitario, sin mediar modificación legislativa alguna, es decir, con una simple acción igualatoria. Coahuila se inscribe en la historia al haber modificado su código civil para quitar la definición discriminatoria que guardaba el matrimonio civil, promoviendo con esto la inclusión. 

Nuevamente la SCJN hace un análisis de garantías a los derechos humanos, a la dignidad de las personas y aporta argumentos para suplir los prejuicios. Determina que la composición de las familias es diversa y que ninguna familia puede carecer del reconocimiento de derechos. Establece al mismo tiempo que el matrimonio civil no tiene como finalidad la procreación y garantiza respeto irrestricto a los derechos sexuales y derechos reproductivos. 

Toca a Enrique Peña Nieto y a cada uno de los gobiernos estatales implementar acciones que garanticen derechos en igualdad a todas las personas, no hay pretextos. Parafraseando a Hannah Arendt “ustedes no son responsables de la desigualdad del pasado, si lo son si sostienen su continuidad”

Como movimiento social continuaremos organizándonos, argumentando por la democracia, conociendo nuestros derechos y ejerciendo la ciudadanía. En todo México agotaremos los esfuerzos hasta que la libertad nos sea reconocida sin regateos. Tenemos empeño por vivir con dignidad y libertad. Construir una sociedad democrática, diversa e igualitaria implica un compromiso de toda la sociedad. Las leyes nos asisten y nadie puede gobernar aplastando la CPEUM. 

Lol Kin Castañeda Badillo 
Defensora de derechos humanos 
@lolkincast

viernes, 19 de septiembre de 2014

19 de septiembre, entre los escombros

19 de septiembre, entre los escombros


Ha pasado mucho tiempo y aún hay escombros, la esperanza permanece en ruinas frente a la desarticulación social y la absoluta corrupción ética y administrativa de las personas a quienes hemos encumbrado para que administren nuestras necesidades, creyendo que resolverían las problemáticas.

29 años parecen tan pocos cuando te sabes viviendo en una campamento de damnificados, cuando sabes que los lugares para una vivienda "digna" -así le llaman- han sido asignados de acuerdo al pase de lista a mítines políticos o al precio directo asignado para ese lugar y no a las listas que en el momento de los sismos fueran levantadas.  Los predios son la posibilidad de encabezar a un grupo de personas que tienen necesidad de hacerse de una vivienda extra para alguien de su familia, al tiempo de que la dirigencia gana grandes ingresos.

Mucha gente insiste en decir que aquello, el gran sismo del 85 fue una catástrofe natural y concedo, sin embargo, no les queda claro que al fenómeno natural se le sumo la corrupción que hubo en las construcciones mal planeadas y construidas con poca calidad en los materiales. Aún cuando pudo determinarse la negligencia de parte de constructoras, construcciones irregulares, uso de inmuebles para fines distintos al proyectado y de dueños que no cumplieron con el mantenimiento a los inmuebles, no hubo una sola sanción a las personas responsables de manera directa o indirecta, por ejemplo,  a través de quienes otorgaron los permisos.

Pudo documentarse que algunos edificios proyectados para 4 pisos fueros construidos con cargas de 7 o 9; que en edificios proyectados para vivienda se alojaban talleres de costura que incrementaban la carga a las lozas con su maquinarias y personal. Pese a las miles de personas muertas, no hubo justicia.

Muy pronto sacaron los escombros del lugar que les albergaba, como un intento de dar el siguiente paso al olvido disfrazandolo de "reconstrucción", sin embargo, olvidar no es una opción cuando tenemos tanta urgencia de movimientos sociales que tomen las calles con sus demandas; cuando hay tantas personas haciendo política en nombre de nuestras necesidades pero con el único fin de tener el poder para servirse a si y a sus grupúsculos. Es urgente que los movimientos sociales dejen de vender sus necesidades a cambio de una despensa por voto, la dignidad es un motor más importante.

Hace 29 años falleció Ana en la calle de Chihuahua, su predio permaneció abandonado con todos sus escombros, con las lozas apiladas y las columnas torcidas, como si nadie en ese edificio hubiera sobrevivido. Hace tres años dicho predio fue invadido por una familia, dadas las condiciones de abandono y lo lucrativo de su ubicación. Es un asambleista de apellido Moguel quien les ha prometido vivienda y les ha incorporado en distintos programas sociales a cambio de resguardar dicho terreno. Entre los escombros que dejaran los sismos del 85 y las familias que ahí fallecieron viven estas personas a quienes no les importa quien o quienes murieron aplastados entre vigas de concreto y muros de tabiques. Tal vez solo yo la recuerdo, tal vez nadie más quedó con vida.

Mi memoria se derrumbó en 1985 y muchas de las imágenes que recorría habitualmente desaparecieron, pero nadie ha podido convencerme de olvidar los riesgos de la corrupción y menos conociendo las historias y los lugares en donde decenas de escuelas públicas, edificios ocupados como vecindades y que no contaban con mantenimiento, edificios públicos construidos de manera corrupta en asignaciones directas y otros tantos recién habitados, fueron los lugares que propiciaría la muerte de miles de personas, la desapación de cientos y los daños permanetes en muchas más. 

Insisto, dicen que fue una catástrofe natural para no asumir que no hubo justicia, que el gobierno no tuvo la altura para dar respuesta a la población y que no hubo control a los saqueos ni los abusos tanto en centros de acopio como por parte de personas del ejercito. Muchos de los nombres de quienes administraban en aquel momento la ciudad continúan vigentes y en absoluta impunidad.

29 años despúes podemos ver cómo en las delegaciones Benito Juárez, Miguel Hidalgo, Cuauhtémoc, dan paso a construcciones que rompen cualquier norma establecida tanto por altura como por densidad, sus delegados permanecen omisos frente a tal situación como si no pudieran detener los círculos de corrupción.

29 años después podemos encontrar albergues de personas damnificadas de 1985 en la delegación Cuauhtémoc y GAM sin que haya una fecha próxima para resolver la construcción de viviendas en sus predios, al mismo tiempo los proyecto en el INVI fluyen pero con otras prioridades, como pago a liderazgos que engordan las votaciones. Cabe decir que las familias han continuado desdoblándose y que la que antes era demanda de una vivienda ahora es de dos o tres o cuatro, de acuerdo a las familias que se han ido formando a partir del nucleo primario.

Cómo olvidar que muchas viviendas de renovación habitacional en el Centro Histórico fueron desalojadas (incluso por la fuerza), para dar cabida a edificios de lujo en tan privilegiado lugar, esto por supuesto "por el bien de todos" y para garantizar que "primero los pobres"... (van para afuera). Lo que no lograron en 1985: lanzar a las personas a los márgenes, si pudieron hacerlo entre 2000 y 20006.

A la distancia me parece importante sugerir que nadie cambie su dolor o su indignación por olvido, me parece que tenemos que mantener nuestra memoria fresca para no permitir que tanta corrupción se acumule ni que de paso a nuestra falta de aspiración social. Cualquier techo puede derrumbarse sobre nuestra historia, ¿será que estamos preparadas para rescatar de entre los escombros nuestras aspiraciones de libertad, igualdad y dignidad?

jueves, 3 de julio de 2014

Dialoga con tus prejuicios, Enrique Guillermo


Dialoga con tus prejuicios es una propuesta para desarticular la desigualdad y la discriminación anclada en mitos y miedos que forman los prejuicios.

A más de 4 años de haber legislado el matrimonio civil igualitario en la ciudad de México, en el resto del país continúan sin reconocer derechos a lesbianas, homosexuales, bisexuales, personas trans y sus familias, ignorando el principio Constitucional de igualdad y no discriminación.

Las pocas legislaciones realizadas en Colima, Jalisco y Campeche solo refrendan la desigualdad al hacer  figuras y derechos diferenciados, contraviniendo las determinaciones de la Suprema Corte de Justicia de la Nación.

Frente a los prejuicios, demos argumentos.

Dialoga con tus prejuicios, Julieta Fierro


Dialoga con tus prejuicios es una propuesta para desarticular la desigualdad y la discriminación anclada en mitos y miedos que forman los prejuicios.

A más de 4 años de haber legislado el matrimonio civil igualitario en la ciudad de México, en el resto del país continúan sin reconocer derechos a lesbianas, homosexuales, bisexuales, personas trans y sus familias, ignorando el principio Constitucional de igualdad y no discriminación.

Las pocas legislaciones realizadas en Colima, Jalisco y Campeche solo refrendan la desigualdad al hacer  figuras y derechos diferenciados, contraviniendo las determinaciones de la Suprema Corte de Justicia de la Nación.

Frente a los prejuicios, demos argumentos.

Dialoga con tus prejuicios, Judith Vazquez


Dialoga con tus prejuicios es una propuesta para desarticular la desigualdad y la discriminación anclada en mitos y miedos que forman los prejuicios.

A más de 4 años de haber legislado el matrimonio civil igualitario en la ciudad de México, en el resto del país continúan sin reconocer derechos a lesbianas, homosexuales, bisexuales, personas trans y sus familias, ignorando el principio Constitucional de igualdad y no discriminación.

Las pocas legislaciones realizadas en Colima, Jalisco y Campeche solo refrendan la desigualdad al hacer  figuras y derechos diferenciados, contraviniendo las determinaciones de la Suprema Corte de Justicia de la Nación.

Frente a los prejuicios, demos argumentos.

martes, 1 de julio de 2014

Dialoga con tus prejuicios, Lol Kin Castañeda


Dialoga con tus prejuicios es una propuesta para desarticular la desigualdad y la discriminación anclada en mitos y miedos que forman los prejuicios.

A más de 4 años de haber legislado el matrimonio civil igualitario en la ciudad de México, en el resto del país continúan sin reconocer derechos a lesbianas, homosexuales, bisexuales, personas trans y sus familias, ignorando el principio Constitucional de igualdad y no discriminación.

Las pocas legislaciones realizadas en Colima, Jalisco y Campeche solo refrendan la desigualdad al hacer  figuras y derechos diferenciados, contraviniendo las determinaciones de la Suprema Corte de Justicia de la Nación.

Frente a los prejuicios, demos argumentos.